Únete al CLUB DE INNOVACIÓN PARA RESTAURANTES más grande del mundo

Dig Inn, la cadena de restaurantes que quiere llevar la comida sostenible a otro nivel

0

Si conjugamos en una misma frase o concepto comida sana y comida rápida, ¿qué es lo que nos viene a la mente? En primer lugar, que se trata de una idea difícil de concebir, ya que por lo general, tenemos la costumbre inconsciente de asociar la comida rápida con aquello “fácil de hacer y a un bajo precio”.

Como ya contamos hace algunos meses en este mismo periódico, Dig Inn es una propuesta que actualizó su concepción inicial y, a partir de 2011, comenzó a recoger los frutos de su arriesgada maniobra basada en ofrecer menús de comida sana y generosos, enfocados a gente que practica deporte. Así, lo que comenzó siendo un restaurante dedicado al restringido sector social de los deportistas, ahora se ha viralizado por la calidad del producto que ofrece y por los precios asequibles que fija para sus completos menús de comida rápida y sana.

El restaurante dobla su apuesta con un huerto propio

El siguiente paso del restaurante ha sido el de contar con su propio huerto para elaborar sus menús con sus productos, porque, ¿a quién no le cautiva el hecho de consumir un plato a base de alimentos traídos directamente del huerto a la mesa? El objetivo de Dig Inn es asentarse como una cadena de restaurantes sostenibles que redefina un nuevo concepto de comida rápida impulsados por el deseo de hacer que las personas coman mejor y ofrecer los mejores productos naturales a todos sus comensales.

En este sentido, buscan manejar una publicidad clara acerca del origen y proceso de elaboración de los alimentos que sirven, ya que una parte de su atractivo empresarial reside en estos elementos. Además de esto, la tendencia ya no es limitarse a lo tradicional y especulativo para salir del paso, sino crear platos equilibrados bajo el asesoramiento de especialistas en la materia.

Un modelo que cada vez tiene más seguidores

Esta cadena nacida en Manhattan, disfrutó de un crecimiento en todas direcciones, en el que la primera ciudad en la lista fue Boston. El concepto es el mismo y cada vez se refuerza porque su encanto va mucho más allá de la calidad del servicio o los precios que ofrecen, hoy en día es una de las mejores opciones para los amantes de la comida sana.

Dig Inn además ha conseguido revalorizar su imagen al contar con su propia granja para cultivar los alimentos que luego servirán en sus mesas, más frescos imposible. A este respecto, el cultivo manifiesta un profundo sentido de la sostenibilidad y dedicación a la hora de ofrecer sólo alimentos naturales. Además de esto, la intención de su dueño, Adam Eskin, es que su personal también se forme en el cultivo de alimentos para aprender cómo se realiza la producción, es decir, aprendiendo desde la raíz.

Un desarrollo profesional diferente

La intención de Eskin apunta más allá de incluir a Dig Inn dentro de la lista de restaurantes sostenibles, como Nat Kitchen, su equivalente en Europa y que maneja los mismos conceptos orgánicos, sostenibles y saludables. Su intención es formar a su equipo de chefs en otras áreas distintas de la gastronómica, como el liderazgo y la gestión. También se maneja bajo una estructura de cocina educativa.

Este concepto de capacitación integral revertirá en su patrimonio humano en el futuro. Este empresario ha aceptado de buen grado los rigores de la gestión de personal, consciente de que son el sustento clave de la organización. Sus empleados agradecen esta filosofía, y afirman que las condiciones de trabajo están por encima de la media en ese rango salarial.

Sostenibilidad como distintivo

El restaurante ha ganado gran parte de su fama gracias a sus cultivos orgánicos, puesto que no se limitan a repoblar sus tierras con alimentos tradicionales, sino que también agregan aquellos que su gerente de sostenibilidad, Taylor Lanzet, cataloga como “verduras olvidadas”, variedades de calabazas, cebolla y coles rizadas que fueron “apartadas fuera de la agricultura moderna”.

Los cultivos varían según la temporada, por lo tanto, la regla es servir siempre alimentos frescos y recién cosechados. No obstante, siguiendo su filosofía de bajos precios, los cuales oscilan entre 7 y 10 dólares por plato, sostienen que, en ocasiones, comprar alimentos más madurados, pero frescos, les obliga a producir a precios más solidarios y les permite crear contactos con otros agricultores de las localidades vecinas.

Su tendencia al crecimiento

El esfuerzo del equipo Dig Inn nace de la voluntad de mantener los estándares de frescura en sus alimentos, los cuales son cosechados día a día con el propósito de mantener siempre en alza la calidad de su producto.

Junto con esto y con el fin de aumentar su respeto por el medio ambiente, entre sus labores se encuentra el tratamiento de los residuos alimentarios. La política al respecto hace hincapié en la necesidad de ser eficientes y ofrecer todo el alimento posible de cada producto. Así, por ejemplo, cuando te tomas un zumo de naranja en alguno de sus establecimientos estás tomando la naranja completa.

El menú está más que bien abastecido de proteínas vegetales, frutas y hortalizas, todos ellas con un alto contenido nutricional. Además, parte de sus promesas empresariales contemplan preservar su aporte ecológico sin tener que subir los precios.

Como veis, Dig Inn no escatima en retórica moral, lo cual no está demás entre el parque empresarial estadounidense.

Dig Inn, la cadena de restaurantes que quiere llevar la comida sostenible a otro nivel
Valoración del post

Sobre el autor

Redacción

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

Suscríbete

Deja un comentario