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Llega el esmalte de uñas de KFC que sabe a pollo frito

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La cadena de comida rápida Kentucky Fried Chicken, más conocida por sus siglas KFC, se ha atrevido a lanzar en el mercado chino un pintauñas comestible pensado tanto para hombres como para mujeres, pues se trata de que los amantes del crispy chicken disfruten de la receta tradicional -Original Recipe- o de la picante -Hot & Spicy- en sus manos donde y cuando quieran.

¿Quién no se ha chupado los dedos para aprovechar al máximo el delicioso manjar que acabamos de degustar y del que, lamentablemente, ya solo quedan las migajas? Pues bien, esa sensación de placer es la que pretende que experimentemos tantas veces como lo deseemos KFC Hong Kong.

Junto a la agencia Ogilvy & Mather ha ideado una campaña novedosa a la par que atractiva, en comparación con lo que nos tiene acostumbrados la compañía norteamericana, y han empezado a comercializar esmaltes de uñas comestibles, llevando al extremo su lema “It´s Finger Lickin´ Good”, lo que traducido sería algo así como “Para chuparse los dedos”.

Aplicar, dejar secar y, por último, chupar

Tal y como explica el director creativo John Koay, “para poder usar el pintauñas simplemente los consumidores se lo aplican y dejan que seque, como una laca de uñas convencional, y luego podrán lamer una y otra y otra vez”. Sí, esa es la principal baza de esta rompedora estrategia de marketing para captar al público hongkonés. Y es que “está diseñada para intrigar, divertir y aumentar la emoción alrededor de la marca KFC en el Lejano Oriente”.

En este sentido, cabe destacar que el resultado a la vista es el mismo que se consigue con cualquier otro esmalte: Original Recipe, que ofrece un sabor tradicional del pollo rebozado da un toque de color beige mientras que con Hot & Spicy, más picante, se consigue un acabado más bien rojo.

Elaborarlos no ha sido tarea fácil. De hecho, la fórmula secreta está guardada bajo llave y tan solo ha sido revelada a unos pocos privilegiados. Lo que sí ha dado a conocer la encargada de la campaña, Anna Mugglestone, es que la receta está compuesta por ingredientes naturales: hasta 11 hierbas y especies han sido perfectamente mezclados para crear un producto inesperado que ha dejado a más de uno con la boca abierta y los ojos como platos.

Esto es porque la comercialización de los esmaltes de uñas comestibles nada tiene que ver con las anteriores estrategias publicitarias que KFC había llevado a cabo con el propósito de reforzar su imagen.

Campañas publicitarias de esta franquicia

Lo cierto es que hasta ahora sus anuncios se basaban en lanzar determinadas ofertas como Chick & Share o los Martes Vagos, similar a lo que vienen haciendo otras multinacionales de la talla de McDonald´s -con su My Combo-, Burger King -con su menú King Ahorro– o Telepizza -con sus Martes Locos-. Aunque en los últimos años KFC ya ha dejado muestras de su gran potencial a la hora de utilizar la imaginación en lo que a marketing se refiere. He aquí 3 ejemplos de ello:

1.A mediados del 2015 y coincidiendo con un duro momento para la empresa, ya que esta había perdido terreno con respecto a su competencia más directa, se atrevieron a “resucitar” a su fundador, el Coronel Sanders, quien volvió del más allá en forma de anuncio publicitario para darle un empujón y colocarla en el lugar que merece.

2. Durante el pasado verano KFC se aventuró a cambiar la palabra inglesa Vacation por Fakation, un neologismo que utilizaron todos los clientes que no pudieron disfrutar de días libres y se dedicaron a fotografiar los manteles de plástico que acompañaban a sus menús, fingiendo así unas “falsas vacaciones” en sus redes sociales.

3. Con motivo del 60 aniversario de la llegada de KFC a Canadá, el gigante del pollo frito presentó Memories Bucket (Cubo de los Recuerdos). Para la ocasión se transformaron sus famosos cubos de alitas rebozadas en una pequeña impresora capaz de revelar fotografías compartidas de manera instantánea por un smartphone vía bluetooth. Todo ello sin dejar de disfrutar de un menú delicioso, tal y como se aprecia en el siguiente vídeo.

Una estrategia de marketing muy mediática

Comercializar pintauñas comestibles no es una práctica que se vea todos los días entre las distintas cadenas de fast food, por eso ha despertado gran interés entre los clientes habituales de la franquicia; pero no solo en el Lejano Oriente sino que el resto del planeta ya se ha hecho eco de la noticia y espera con impaciencia poder hacerse con uno de los dos esmaltes que está a la venta. Sin embargo, KFC no es el primero -ni será el último- en sacar al mercado productos de cosmética que resultan fácilmente asimilables para el organismo de cualquier persona.

The Chocolate Line y su pintalabios con sabor a cacao

Dominique Persoone es el ideólogo de una iniciativa que ha puesto en jaque a las amantes de los pintalabios y del chocolate. ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla: hace años se decidió a fusionar ambos, creando un labial irresistible no solo para el gusto sino también para la vista ya que proporciona un efecto suave de color chocolate.

Todo surgió porque Persoone, dueño de dos chocolaterías en Bélgica llamadas The Chocolate Line -una en Brujas y otra en Amberes- se enteró de que las barras de labios están hechas con manteca de cacao y apostó por crear una que estuviera compuesta íntegramente por este alimento.

Así, además de ingerir chocolate orgánico beneficioso para la salud, las mujeres que la utilizan evitan ingerir los peligrosos componentes de las barras de labios convencionales: el plomo, el cadmio, el aluminio y el cromo son solo algunos de los metales tóxicos encontrados tras diferentes estudios. Esto es tan preocupante porque expertos en todo el mundo señalan que una persona que asiduamente se pinta los labios puede llegar a ingerir a lo largo de su vida hasta un kilo del mismo.

Los labiales comestibles, un producto ya consolidado

Las barras de labios comestibles no son algo nuevo. Ya en 2011 la Feria Biocultura -encuadrada en Madrid Ifema- puso al alcance de los asistentes un pintalabios compuesto íntegramente por productos naturales. También los labiales de EOS ofrecen una gran cantidad de sabores: fresa con nata, coco, etc. Eso sí, utilizando componentes nada dañinos para la salud. En la misma línea se sitúan los packs de regalos disponibles en Amazon, donde no faltan los bálsamos de labios con olor y sabor a bacon, patatas fritas o pepinillos escabechados.

Queda claro que en materia de marketing KFC ha sentado un precedente dentro de su sector ofreciendo un producto de belleza apto para la salud y el paladar. Parece que el futuro serán los productos naturales libres de componentes químicos. Restaurantes de cartón reciclado, alimentos orgánicos, granjas sostenibles y ahora, los cosméticos saludables. ¿Qué será lo próximo?

Sobre el autor

Jennifer Rey

Graduada en Periodismo por la Universidad de Valladolid aunque es de Fabero (León). Trabajando desde hace muchos años en el sector de la hostelería. Futura experta en Periodismo Gastronómico y todo lo relacionado con los restaurantes, un mundo que la tiene fascinada. Sus otras pasiones: el rock y los deportes.

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