Únete al CLUB DE INNOVACIÓN PARA RESTAURANTES más grande del mundo

Restaurantes de cartón, una tendencia en auge

1

Dos establecimientos especializados en comida y situados en Oriente son conocidos mundialmente por su estructura hecha íntegramente de cartón, así como todo su mobiliario y decoración.

Parece increíble, pero no lo es. Huang Fang-liang, comprometido especialmente con el medio ambiente decidió poner en marcha algo nunca visto hasta entonces: un restaurante hecho de principio a fin a base de cartón corrugado y papel reciclado. Fue en 2007 cuando creó su particular parque temático en Taichung -Taiwán-. Le llamó Carton King Creativity Park y de él forman parte, además del restaurante, un zoo de cartón, varias esculturas de edificios de este material y una tienda de regalos donde todos los souvenirs están hechos de papel, de cartón o de alguno de sus derivados.

El propósito de este emprendedor y dueño también de la empresa taiwanesa Chin Tang Paperware -que produce productos de papel y cartón- es: “estimular la mentalidad creativa de las personas y transmitirles un mensaje ambiental; o sea, que después de usar algo lo pueden reutilizar“.

Carton King es el nombre que se le dio a este primer restaurante -y hasta hace bien poco el único- en el que el cartón es el protagonista indiscutible, pues de este material están hechos los platos, las tazas, las mesas, las paredes, los servilleteros, las lámparas e incluso las sillas. Todo cuanto nos podamos imaginar; a excepción, obviamente, de los trabajadores, los clientes, la comida y algunos cubiertos. Pero muchos turistas dudan de la resistencia real del mobiliario, sobre todo de las sillas. Para convencer a esos escépticos aparece inmediatamente el chef del restaurante con sus más de 100 kilos de peso y se acomoda en el asiento que le sugieren; es más, invita a otra persona a que se suba a su regazo.

Otro de los aspectos a destacar de este insólito establecimiento reside en la forma de preparar la comida. No es importante cómo lo hacen, sino con qué lo hacen. Y es que para elaborar la mayor parte de los platos que ofrecen en su carta utilizan ollas de papel, las cuales son capaces de soportar la friolera de 250 grados centígrados. Es más, cada una de estas “cacerolas” se pueden reutilizar hasta 3 veces de forma segura. Una vez que estas particulares ollas se vuelven inservibles son recicladas; al igual que ocurre con cualquier objeto o pieza que se rompe y resulta imposible reparar.

También la estructura que conforma el Carton King resulta, cuanto menos, curiosa. Hecha íntegramente de cartón -el techo también-, está preparada para soportar tanto el agua como el fuego. De esta forma, el potencial y la durabilidad del cartón y del papel quedan más que demostrados. Además, este material biodegradable y reciclable destaca por su bajo coste y su versatilidad a la hora de manipularlo. Si bien es cierto y aunque no se han dado detalles por parte de Huang Fang-liang ni por nadie de su entorno, algunos objetos -sobre todo se habla de los utensilios de cocina- han recibido un tratamiento especial para mejorar sus condiciones.

Si el entorno en el que se ubica este restaurante es idóneo para los amantes del ecologismo y del reciclaje, la mayoría de sus clientes coinciden en que no se lo recomendarían a todos aquellos acostumbrados a disfrutar de un menú de gran calidad y a un precio asequible. Esto es porque los platos son típicos de la cocina oriental y podríamos encontrarlos en casi cualquier rincón del planeta: sopa, pollo asado, fideos y arroz, entre otros, copan la carta del Carton King. Está abierto como bar de 10 a 21 horas, momento en el que se puede disfrutar de un café o un refresco. De 11 a 14 horas y de 17 a 20:30 sirve comidas que oscilan entre los 250 y los 400 yuanes, que en euros serían entre 36 y 57 aproximadamente. También hay menú infantil disponible a partir de los 150 yuanes, unos 22 euros. Nada barato si tenemos en cuenta cadenas como Wok, que opera en casi cualquier parte de nuestro país y que ofrece un buffet libre que no pasa de los 15 euros. Pero hay que destacar que hasta hace solo unos días este establecimiento taiwanés era exclusivo en el mundo, y eso lógicamente se paga.

Y es que, en Shanghai se ha inaugurado recientemente el segundo Carton King del mundo. Está dirigido por los mismos propietarios taiwaneses, quienes han sabido mantener la esencia de su proyecto siguiendo el concepto que les ayudó a triunfar en Taichung City: cartón por todas partes. Es la receta del éxito de -por el momento- dos restaurantes en los que la comida importa más bien poco, pues el verdadero motivo que nos empuja a visitarlo reside en el potencial del reciclaje y en la demostración que hace sobre la posibilidad real de vivir en un entorno 100% ecológico en el que se respeta el medio ambiente.

Si los establecimientos de cartón se están haciendo un hueco en nuestros días, lo que parece asentado y generalizado ya son las construcciones hechas completamente de hielo. Hoteles: en Canáda, Suecia, Noruega, Andorra, Alaska, Rumanía o Eslovenia; bares: en Nueva York, Madrid, Ámsterdam o Barcelona e incluso restaurantes en Dubái o Finlandia se caracterizan por tener temperaturas muy por debajo de los 0 grados. En este último país, Finlandia, encontramos el Snow Castle. Se trata de un precioso castillo ubicado en Kemi, una ciudad de Laponia, donde se asienta uno de los restaurantes más espectaculares del mundo. Todo está esculpido sobre hielo: paredes, mesas, bancos, lámparas, vasos, cocina y todo cuanto nos podamos imaginar. Las sillas y mesas están forradas con piel de reno, ya que si no sería imposible aguantar el frío que desprenden. Como curiosidad, hay que decir que cada uno de los 19 años que lleva en funcionamiento ha tenido una apariencia diferente; esto es porque se ha de construir cada año -unas 6 semanas se tarda aproximadamente- y solo puede estar abierto en los meses de invierno.

Volviendo a los restaurantes de cartón, cabe señalar que muchos tienden a obviar el hecho de que el Carton King de Taiwán ha sido el primero en el que este material ha adquirido un protagonismo sin precedentes, colocando equivocadamente al recién estrenado restaurante de cartón de Shanghai como el único de su especie. En cualquier caso, sería interesante que este tipo de locales se extendiera más allá de las fronteras chinas. ¿Para cuándo uno en España? ¿Sería posible hacer paella o un cocido madrileño en una olla de papel?

Sobre el autor

Jennifer Rey

Graduada en Periodismo por la Universidad de Valladolid aunque es de Fabero (León). Trabajando desde hace muchos años en el sector de la hostelería. Futura experta en Periodismo Gastronómico y todo lo relacionado con los restaurantes, un mundo que la tiene fascinada. Sus otras pasiones: el rock y los deportes.

Suscríbete

1 comentario

  1. Asombroso Diego. Muchas gracias por compartir y a Jennifer Rey mi enhorabuena por el artículo.
    En cuanto a que una olla se pueda utilizar hasta tres veces, es magnífico. Solo falta saber su precio, para ver la rentabilidad que ofrece, supongo que igual sucederá con todo lo demás de cartón

Deja un comentario