Un estudio demuestra que comer en restaurantes aumenta la presión arterial | DiegoCoquillat.com
Únete al CLUB DE INNOVACIÓN PARA RESTAURANTES más grande del mundo

Un estudio demuestra que comer en restaurantes aumenta la presión arterial

0

¿Tienes la tensión alta? Si la respuesta es sí, tómate un tiempo para reflexionar sobre tus hábitos alimenticios y pregúntate si sueles salir a comer o cenar fuera de casa de forma habitual, porque ahí puede estar la clave. Un estudio de la Duke-NUS Graduate Medical School, la Universidad de Medicina de Singapur, ha descubierto que el comer en restaurantes está directamente relacionado con la subida de la presión arterial.

Al contrario de lo que muchos pueden pensar, aquí no es cuestión de si el restaurante es de comida rápida o no. La investigación apunta como principales causas de la subida de la tensión sanguínea a los altas cantidades de sal, grasas saturadas y calorías que llevan los alimentos que consumimos en los restaurantes.

Una tensión elevada o hipertensión es la primera causa de enfermedades cardiovasculares como la obesidad, la insuficiencia cardíaca y/o renal, así como fallos cerebrales que pueden llevar, incluso, a la muerte.

El estudio contó con la participación de 501 personas en total, entre las edades de 18 y 40 años, las cuales asistieron a la universidad donde se les tomó datos sobre la presión arterial, el índice de masa corporal (IMC), los niveles de actividad física, su estilo de vida y con qué frecuencia comían fuera de casa.

Su precursor, el profesor Tazeen Jafar, del Programa de Servicios y Sistemas de Salud de la Duke-NUS Graduate Medical School en Singapur, resaltaba la necesidad de un estudio aplicable a la población del sudeste asiático, cuando ya existían numerosos centrados en Estados Unidos y Japón. Es por ello por lo que se decidió a realizar una investigación que pusiese de manifiesto “los estilos de vida asociados con la pre-hipertensión y la hipertensión que serían aplicables a los adultos jóvenes en todo el mundo, especialmente los de origen asiático”.

Lo que se encontraron los investigadores fue que el 27,4% de los estudiantes tenían la tensión alta -el 49% de los participantes masculinos y el 9% de las mujeres participantes-, además de que el 38% de los estudiantes acudieron a un restaurante una media de más de 12 veces por semana, casi dos veces al día. Esto, unido a su escasa práctica de actividad física, los situaba en dentro de los parámetros de la pre-hipertensión.

Conductas modificables

Jafar incide en que estos estilos de vida son “potencialmente modificables”, por lo que propone, nunca mejor dicho, dar la vuelta a la tortilla con políticas que regulen el uso de sal y grasas que se sirven en los restaurantes. Este profesor remata sus recomendaciones con la necesidad de que los médicos conciencien a los jóvenes, con especial atención a los varones, de que cambien sus conductas alimentarias y limiten las veces que acuden a restaurantes, tanto si son de comida rápida como si no lo son.

Pero el problema no reside únicamente en dónde comamos sino en qué comemos. Si muchos optan por prepararse una comida en casa buscando una opción más saludable, quizás estén cometiendo un error similar, ya que en numerosos casos se estarán preparando alimentos procesados con niveles excesivos de sodio y grasas trans.

Otro estudio realizado por científicos de la Universidad de Illinois ha manifestado que la manipulación de la porosidad de los alimentos durante la fabricación puede disminuir la cantidad de sodio necesaria, por lo que para que los alimentos procesados sepan mejor se les añade una elevada cantidad de sal.

Los números rojos de la tensión arterial en Estados Unidos

Uno de los países más afectados por las enfermedades cardiovasculares es Estados Unidos, donde la cultura del comer fuera de casa, especialmente comida basura, está totalmente extendida en la sociedad.

Aproximadamente 70 millones de personas adolecen de tensión arterial alta, según los Centros de Control de Enfermedades (CDC, por las siglas en inglés de Centers for Disease). Esto significa que uno de cada tres ciudadanos norteamericanos tiene problemas de salud por esta causa, de los cuales tan solo la mitad -exactamente el 52%- tienen la enfermedad bajo control, unos números muy preocupantes debido a la gravedad de las consecuencias que puede acarrear.

En Estados Unidos se destinan aproximadamente unos 46 mil millones cada año para combatir las enfermedades provocadas por una alta tensión arterial, lo que incluye el coste de los servicios de atención médica, medicamentos para tratar la presión arterial alta y bajas laborales.

La ciudad de Nueva York ya ha tomado cartas en este asunto y a partir del 1 de Marzo de 2016 será obligatorio para todas aquellas cadenas de restaurantes que tengan más de 15 puntos de venta identificar con un icono de un salero, como se muestra en la siguiente imagen, los platos que contengan más de 2.300 miligramos de sodio.

Para ampliar conocimientos, en este caso sobre los efectos del consumo de comida basura, recomiendo la visualización del documental Super Size Me, de Morgan Spurlock.

Sobre el autor

Marta Reñones

Graduada en Periodismo. Escritora habitual, siempre en busca de nuevas historias y anécdotas que contar. Enamorada de las nuevas tecnologías, las redes sociales y todo lo que sea innovador. Es feliz teniendo a mano un ordenador, un poco de rock y un buen partido de balonmano.

Suscríbete

Deja un comentario