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Alibaba lanza una aplicación para hacer pedidos online de comida desde el coche

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A la hora de facilitar que un cliente realice sus pedidos y transacciones en un negocio cualquiera (no solo en los de restauración), la conveniencia de los métodos disponibles y la variedad de los mismos ayudará a que esas interacciones tengan un mayor índice de éxito.

Si un cliente solo dispone de un método de pago para zanjar su deuda con el establecimiento, entonces puede cambiar de parecer y no realizar la adquisición a causa de las complicaciones adicionales que esta provoca.

Del mismo modo, si una persona tiene a mano su móvil, pero no existe una app móvil disponible que le permita realizar un pedido o reserva en algún establecimiento, entonces lo más probable es que busque otro lugar donde realizar sus adquisiciones que sí le dé esa oportunidad.

En menor medida, cualquier inconveniencia que surja durante la interacción entre cliente y vendedor afectará porcentualmente al volumen de negocio percibido en el local. Cuando el problema al que se enfrenta el consumidor es serio, el efecto será muy negativo; y cuando sea más leve (por ejemplo una página web mal optimizada para su visualización en móviles), el porcentaje de negocio perdido por la fricción generada será menor.

Este porcentaje puede ser tan pequeño que sea difícil de percibir, pero cuando se tienen en consideración montos elevados de dinero, cada décima de punto porcentual se acumula para dar lugar a cantidades nada desdeñables. En el mundo de la restauración uno de los aspectos más relevantes en este sentido es dotar al consumidor potencial de una manera de realizar su pedido independientemente de dónde se encuentre, es lo que se conoce como la omnicanalidad.

Para lograrlo, las cadenas de restauración organizada se han preocupado por disponer de teléfonos, chatbots, páginas web, aplicaciones para móvil e incluso perfiles en sistemas de gestión de reservas de terceros.

Las innovaciones en el campo de la disponibilidad y asequibilidad de pedidos se suceden en esta industria. La cadena de pizzerías Domino’s ha probado algunos métodos poco explorados como puedan ser:

  • Vehículos itinerantes equipados con hornos
  • Reparto a congregaciones públicas
  • Puntos de pedido y entrega en zonas muy frecuentadas

Por supuesto, estos son solo tres ejemplos de los muchos que la franquicia ha probado con mayor o menor grado de éxito. La idea es que el cliente siempre tenga la posibilidad de pedir su comida. Para ello hay que tener en consideración cuáles son las situaciones en las que el consumidor no tiene la opción de acceder a su terminal móvil.

Según estudios actuales, un 95% de la población del planeta dispone de teléfono móvil. En Occidente, el porcentaje de la población que cuenta con un smartphone ronda el 95%. Sin embargo, hay una situación en la que la gente no puede emplear su celular para hacer los pedidos: cuando conducen un vehículo.

Son muchos los trabajadores que desearían aprovechar mejor su tiempo y poder coger su teléfono para que le entreguen en su domicilio comida para llevar recién hecha tan pronto como entre por la puerta de su hogar. Sin embargo, el uso del terminal en el coche está prohibido por la ley de circulación de la mayoría de países del mundo.

Es por esto que algunas compañías de automoción, en cooperación con empresas de restauración y equipos de ingenieros especializados en soluciones de telecomunicación, han comenzado a desarrollar sistemas que permiten realizar pedidos online mediante comandos por voz.

Siguiendo con el ejemplo presentado anteriormente, el de Domino’s, cabe destacar que esta empresa pionera en muchos campos de la tecnología aplicada a la restauración emplea un sistema de centralización de comunicaciones conocido como AnyWare. AnyWare es una solución de software que trae de serie integración con los programas manos libres instalados en algunas escuderías de automoción. Este código propietario supone una adición al sistema que operaba desde 2014 en Ford, el SYNC AppLink.

El precedente establecido por la cadena americana de pizzerías es copiado ahora por el gigante mayorista chino Alibaba.

En la última Feria del Automóvil de Shanghái, la corporación de Daniel Zhang presentaba su versión de la tecnología. Lejos de tratarse de una copia barata de los modelos de Ford o Domino’s, las prestaciones del sistema presentan muchas ventajas.

Uno de los aspectos más interesantes del programa es su subdivisión en aplicaciones de menor entidad que pueden ser instaladas de manera independiente para no ocupar más espacio del estrictamente necesario en la consola del vehículo.

Las apps funcionan sobre AliOS, el sistema operativo de Alibaba, contando con utilidades tan interesantes como mantenerse en cola para reservar un establecimiento que actualmente no está disponible, reservar mesa, realizar un pedido e incluso cerrar una transacción. Y todo ello puede hacerse sin necesidad de interactuar físicamente con la herramienta, todo lo que necesita el conductor es emplear los comandos de voz apropiados.

Además de ayudar a dinamizar el sector de la restauración en China, este movimiento estratégico es importante también para que el gigante chino defienda la hegemonía de su sistema operativo en los futuros modelos de coches que salgan al mercado. Estos coches cada vez están equipados con más electrónica de servicio y la instalación de programas que los ayuden a funcionar de forma correcta se ha convertido en todo un negocio.

En este sentido, los competidores más directos de la corporación son las empresas chinas Baidu y Tencent. Para posicionarse de forma ventajosa, Alibaba se ha asociado con Baima Network, SAIC Motor y Dongfeng Peugeot Citroen para integrar la OS en tantos vehículos como sea posible. Actualmente cerca de un millón de utilitarios ya cuentan con este sistema, de forma que la ventaja de Alibaba sobre sus rivales no ha hecho sino dilatarse.

Y mientras Alibaba y las compañías de automoción pugnan por mantener su liderazgo, los ciudadanos chinos que circulen por las calzadas urbanas o por las carreteras que unen las ciudades y pueblos de China ya están contando los días que faltan para poder realizar sus pedidos por voz mientras conducen sin perder la concentración al mirar a la pantalla de sus móviles.

La comodidad para hacer los pedidos solo podría ser mayor si los coches se condujesen solos, cuestión que la gran Alibaba ya está estudiando; el siguiente objetivo está a la vista y es la conducción autónoma.

Sobre el autor

Redacción

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

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