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Autorizado en California que pequeños vehículos autónomos repartan comida, medicinas y otros artículos

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Los campus universitarios y centros tecnológicos de varias ciudades de California han observado cómo los robots de reparto han ido conquistando poco a poco las calles.

Aunque hasta el momento estas unidades robotizadas y vehículos autónomos sólo han operado con permisos parciales para poder comprobar su buen funcionamiento en zonas controladas, los proyectos piloto comienzan a llegar ahora a su fin.

Nuro, una empresa emergente especializada en soluciones automatizadas de delivery, ha logrado obtener recientemente acreditación para usar su modelo R2 en iniciativas de índole comercial. Es decir, la compañía ya puede comenzar a usar sus vehículos autónomos para capitalizar sobre el sector del transporte.

Esta noticia no solo ha suscitado gran interés por parte del personal de la empresa tecnológica. Es el primer permiso de este tipo que se concede en el estado de acuerdo al Departamento de Vehículos de Motor de California (DMV). Es por esto que analistas del sector, gerentes de empresas rivales, inversores y periodistas especializados entienden la entrega del permiso como un hito histórico: se avanza un paso más hacia la generalización de estos sistemas.

Por otro lado, a largo plazo, la obtención de este permiso especial por parte de Nuro significa que la tecnología ha conseguido superar exámenes muy estrictos. Algunos de los escollos que se encontraban en el camino se han rebasado. La seguridad vial y de los transeúntes, la viabilidad económica, y la sostenibilidad de los vehículos autónomos destinados a reparto de bienes queda adecuadamente atestiguada.

Y aunque desde el DMV el director de la entidad, Steve Gordon, se apresuró a garantizar que los estándares de este sector son adaptables y seguirán endureciéndose para velar por el bien común, en Nuro festejan ser los pioneros en el mundo comercial.

Para los desarrolladores de Nuro (ingenieros, diseñadores, programadores y demás), es el punto culminante de una sucesión de pruebas que arrancó en 2017. Por aquel entonces obtuvieron su primer permiso para circular con el R2. Se trataba de una exención a las normas de circulación que permitían al vehículo experimental rodar libremente en el tráfico urbano mientras un tripulante vigilaba que todo se desarrollase conforme al código de circulación.

Estas primeras pruebas fueron las más prolongadas. Se requirieron multitud de retoques en el sistema de navegación para que el Nuro R2 funcionase de acuerdo a las exigencias de DMV. Una vez los ajustes consiguieron que el vehículo autónomo se comportase como cualquier otro coche en la calzada, los responsables de Nuro solicitaron un nuevo permiso con mayores libertades.

Este fue concedido en abril de 2020. Durante los peores momentos de la pandemia en EE. UU., eran pocos los automóviles que discurrían por las carreteras californianas, pero algunos de los que lo hacían eran los R2. No había contradicción en permitir estas pruebas durante la cuarentena, pues este vehículo ya no requería conductor.

Los resultados preliminares fueron muy positivos y esperanzadores. Con la información recaudada durante esta segunda etapa de las pruebas exigidas por la DMV para la certificación final, Nuro logró atraer el interés de los inversores. En una ronda de financiación celebrada en la primera mitad de 2020, obtuvieron 500 millones de dólares para que el Nuro R2 por fin rodara por las calles de Mountain View, ciudad donde la start-up tiene su sede.

Nuro comenzará a ofrecer su servicio de reparto a domicilio de alimentos, medicamentos y otros artículos este mismo año mediante una suscripción. En un primer momento lo hará utilizando una pequeña flota de Toyota Prius conduciendo en modo autónomo, y poco después entrarán en funcionamiento los esperados vehículos autónomos robotizados R2.

En 2021 este servicio estará disponible en Mountain View y, tal vez hacia el último trimestre, en otra ciudad cercana aún no anunciada.

Nuro tiene grandes planes para su proyecto y por eso no duda en realizar adquisiciones empresariales en el sector de la conducción autónoma. La última en formar parte de su cartera de marcas es Ike, un grupo especializado en el desarrollo de camiones autónomos.

Además, Nuro es tremendamente activa en su campo y presenta patentes de forma regular, una de las más interesantes en relación a su unidad de transporte autónoma es la integración de pantallas publicitarias laterales en la carrocería del R2. Estos dispositivos estarían conectados a los sensores del vehículo y presentarían en pantalla anuncios adaptados a las circunstancias existentes en ese lugar y en ese preciso instante.

Nuro ha demostrado ser capaz de materializar tecnología innovadora en tan solo cinco años, por lo que prevemos una trayectoria muy interesante para la start-up. Sin duda los restaurantes podrán aprovechar sobremanera las capacidades de delivery de estos módulos.

Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

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