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“Cerramos la puerta del restaurante pero abrimos la cocina al delivery” #OpenForDelivery la campaña que salva restaurantes en EEUU

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El coronavirus arrasa en EE. UU., posicionándose ya con más de 420 000 fallecidos y 25 millones de casos confirmados. Ni siquiera en las Navidades fue capaz el expresidente Donald Trump de imponer restricciones para amortiguar el efecto de la oleada invernal, es de esperar que la crisis del COVID-19 se acentúe en el país en los próximos días, tal y como sucede también en nuestro país.

Muchos restaurantes han cerrado, otros siguen operando solo en el segmento de la movilidad. El público no sabe qué restaurantes están abiertos, y de esta forma Google Trends desvela que los internautas prefieren buscar ahora qué restaurantes están abiertos en vez de qué restaurantes hay en sus proximidades.

Por ello, en este momento de incertidumbre, los negocios hosteleros que quieren evitar su clausura por completo se ven en la tesitura de integrar los servicios de movilidad en tiempo récord. Son empresas rezagadas que tienen que ponerse al día para sobrevivir en unas circunstancias que cambian semana a semana, deben adaptarse a la realidad de la Nueva Hostelería.

Al auxilio de estos restaurantes atrasados en la implementación de opciones de reparto de comida a domicilio, pickup y takeway se refiere, han salido multitud de campañas públicas y privadas. Una de las empresas repartidoras que mayor presencia tiene en EE. UU., DoorDash, fue la primera en hacerlo.

Con la etiqueta #OpenForDelivery, DoorDash lanzó una enorme campaña promocional que abarcó todos los medios de comunicación.

En las televisiones se emitieron conmovedores spots publicitarios que nos recuerdan lo importantes que son los restaurantes en nuestras vidas, no solo como lugar donde crear magníficos recuerdos, sino también como espacios para el disfrute en sociedad. En la radio el ya famoso slogan «Aunque las puertas estén cerradas, la cocina está abierta para el reparto» recordaba a los radioyentes que la aparente calma que proyectan las fachadas de los establecimientos esconde fogones en funcionamiento. Y en las redes los anuncios y publicaciones en redes bajo el hashtag #OpenForDelivery se compartieron una y otra vez gracias a una audiencia comprometida con el porvenir de los negocios locales.

15.6 millones de personas están directa o indirectamente empleadas en el sector restauración estadounidense. Es un colectivo que ahora mismo está en grave riesgo laboral y que necesita el apoyo de todos nosotros.

DoorDash salió en su auxilio con esta promoción, con la que además quisieron llevar el reparto de comida a domicilio allá donde aún no estaba implantado. Lograron hacerlo con las máximas garantías, algo que viene impuesto por los difíciles momentos que el coronavirus nos está haciendo pasar.

Pocos meses después otra campaña publicitaria, en este caso dirigida por el gobierno de Reino Unido, incentivó que la población reconquistara los salones de los restaurantes. Eran los tiempos de la desescalada. Momentos en los que una gran parte de la población se sentía aliviada porque pensaban que la lucha contra el coronavirus quedaba atrás.

El ambicioso plan «Dine Out to Help Out» de Boris Johnson estuvo vigente hasta hace algunos meses. Los clientes podían acogerse a grandes descuentos de lunes a miércoles, días en el que el negocio de los restaurantes es más lento. Sin restricciones al número de usos y amparando a bares, pubs, restaurantes, comedores públicos y privados, así como espacios abiertos para banquetes distribuidos por todo el país, la medida resultó un gran éxito y consiguió salvar un verano que para los hosteleros se auguraba nefasto.

Recientemente, publicábamos en este periódico como Burger King ha sorprendido en Francia y Reino Unido con una campaña en la que entierra temporalmente el hacha de guerra con McDonald’s. En un movimiento publicitario inaudito, la enorme cadena de hamburgueserías propone a su fiel clientela pedir en McDonald’s y otros restaurantes para que todos salgan juntos de la crisis del coronavirus.

Además, Burger King ha prestado a modo de portal de anuncios sus cuentas de Instagram en dichos países. Los restaurantes que lo deseen pueden proyectar su negocio desde allí sin coste alguno. La campaña #WhopperAndFriends estará vigente hasta que los gobiernos de las respectivas naciones vuelvan a decretar la apertura de los restaurantes físicos.

A mayores, paralelamente a estas campañas, todos los responsables recuerdan a la población que los organismos que velan por la salud pública en Estados Unidos, Reino Unido y Francia no han emitido ninguna advertencia o comunicado que se refiera a la transmisión alimentaria del virus o su empaquetamiento. En concreto, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) mantiene su posición, no hay riesgo asociado a la ingesta de alimentos, aunque por motivos de precaución siempre se recomienda la preparación de los platos a temperaturas por encima de los 70 grados centígrados.

Las cocinas de los restaurantes no podrían tener mejor higiene. El foco infeccioso más común y origen de la mayoría de contaminaciones cruzadas que tienen lugar en los restaurantes, el comedor, está completamente vacío ahora. Y las medidas de limpieza y desinfección se han extremado, repasando frecuente y periódicamente las superficies que se usan para cocinar con agentes químicos que destruyen la membrana lipídica del virus, desintegrándolo en el proceso.

Para más inri, las empresas de reparto de comida a domicilio han establecido un innovador protocolo de no contacto, especialmente diseñado para poder seguir trabajando en estos tiempos de pandemia. Gracias a este, los pedidos para llevar pasan de la cocina al vehículo de reparto sin que los profesionales se aproximen entre sí. Esto salvaguarda la seguridad de los trabajadores al mismo tiempo que da garantías sobre la salubridad de la comida.

Pero lo realmente bonito de #OpenForDelivery y #WhopperAndFriends, lo que provoca una conmovedora llamada a la acción, es que en este gran esfuerzo publicitario DoorDash y Burger King han abandonado la feroz competición en la que están involucrados con sus rivales. Así, DoorDash ha promovido que otras empresas como Uber Eats, Postmates, Caviar, GrubHub, Skip the Dishes o Foodora sean los encargados de colaborar mano a mano con los restaurantes para que su volumen de negocio no llegue a cero y se sitúe tan próximo como sea posible a los valores esperados para esta época del año. Y Burger King ha hecho lo propio mentando a marcas como McDonald’s, KFC, Pizza Hut o Five Guys.

Las iniciativas han recibido elogios de los medios de comunicación, la prensa especializada en el sector hostelero y también de diferentes personalidades del mundo de la política y de los restaurantes.

Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

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