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Del restaurante al yate: el nuevo servicio de reparto de comida y bebida por dron

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El mundo de la movilidad en el sector restauración cubre todo tipo de iniciativas con un gran potencial disruptor. En la última década hemos sido testigos de cómo las empresas de reparto con portales web se han convertido en una piedra de Rosetta en el ecosistema hostelero. Nuevas tecnologías como la conducción autónoma o la inteligencia artificial también prometen transformar profundamente la restauración tal y como la conocemos hoy en día.

El uso de drones en aplicaciones de reparto de comida a domicilio ya ha sido explorado con más o menos éxito. Domino’s Pizza probó suerte en algunas grandes ciudades, pero las regulaciones estatales en vigor en EE. UU. impidieron llevar a cabo un proyecto piloto con plenas garantías. Por otro lado, algunos campos de golf ya han usado este sistema para llevar a cervezas bien frías y tentempiés a los jugadores que están dispersos por el campo.

Ahora, una nueva solución destinada también a los clientes adinerados ha hecho acto de presencia en Ibiza. Las islas Baleares son uno de los paraderos turísticos de mayor relevancia de nuestro país. En concreto, Ibiza es conocida en el mundo entero por las fiestas, el buen comer y el lujo. Muchos turistas se dirigen allí para disfrutar de los entornos más privados. A menudo, el yate es un complemento a estos complejos vacacionales de difícil acceso.

Sin embargo, al estar en medio del mar, puede que un capricho momentáneo que no se había previsto se interponga en el camino entre el veraneante y su disfrute. Gracias a la empresa tecnológica Aerocamaras, especializada en usos novedosos de drones autónomos, esto ya no será un problema.

Aerocamaras es una compañía pionera en el empleo de estos vehículos aéreos no tripulados. Aunque lo más habitual es que colaboren en proyectos de fotogrametría, también han tenido un papel importante en la prevención de incendios y en la conservación del medio natural de España. Ahora, con una iniciativa menos importante pero más glamurosa, han copado los titulares de numerosos medios nacionales al establecer un servicio de reparto de alimentos a yates en Ibiza.

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El servicio se ha denominado Drone to Yatch y está disponible tanto para los visitantes extranjeros (ofrecen atención en varios idiomas) como a los nacionales. Se trata de una prueba de campo para evaluar la viabilidad del negocio de cara a escalarlo y exportarlo a otros puntos calientes turísticos del planeta.

El primer restaurante en animarse a probar el funcionamiento del sistema de reparto con drones ha sido el Can Yucas, un local a pie de playa que se especializa en carnes, pescados y mariscos. Si bien ellos han roto el hielo este 2021, los responsables de Aerocamaras esperan contar con 10 restaurantes colaboradores en la zona para 2022. Un crecimiento nada desdeñable.

En la temporada baja que se inicia con el otoño tardío explorarán la viabilidad de extender el modelo a otros destinos costeros importantes. Miami (Florida, EE. UU.) y República Dominicana están en el punto de mira inmediato. Si todo va bien, no tardarían en ofrecer el servicio allí.

Entre las características más interesantes del dron empleado en Dron to Yatch, AeroHyb, está su capacidad para trazar una ruta que no pase por la playa y discriminar la posición de la embarcación en medio del mar para obtener un posicionamiento más preciso que el ofrecido por las coordenadas.

La comida se baja en una cesta gracias a un cable de veinte metros, suficiente longitud para mantenerse a una distancia segura de los tripulantes. El modelo eléctrico en uso es veloz y silencioso. Además, su autonomía le permite hacer vuelos de hasta dos kilómetros, por lo que puede llevar la comida del Can Yucas a los barcos que se han alejado más.

Por lo general, el tiempo en tránsito se sitúa entre los dos o tres minutos. Quienes esperan en el yate no lo harán por mucho tiempo. El dron puede trabajar durante siete horas antes de repostar y es capaz de hacer entregas de hasta cinco kilos, suficiente para portar un banquete hasta para el más glotón de los marineros.

En Aerocamaras han sabido explorar un nicho, el marítimo, que no está sujeto a tantas restricciones como otros. De acuerdo a un portavoz de la compañía, ven poco viable el reparto de paquetería o comida a domicilio en la presente década. Mientras, ellos estudian cómo aprovecharse de las oportunidades de negocio existentes en las ciudades costeras.

Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

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