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17 teachings of The Little Prince on hospitality and digital reputation (part II)

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The little Prince It is a book that supports infinite readings. You can read in childhood and readers / as will stay with the adventures of a lonely little prince who embarks on the adventure of leaving their little world to visit other planets and meet its inhabitants, and also, It can be read in adolescence, in youth, at maturity and old age and other nuances acquire these wanderings.

Something similar happened recently us Food Fighters, taking advantage of the 75 anniversary of the work of Antoine de Saint-Exupéry, we gave way last April the first part of a series of reflections that have allowed us to link digital aspects of hospitality to some of the lessons that gives us this wonderful work.

Welcoming the item has been sensational and we are excited to share with you @ s a surprise that was brewing but it is a happy reality: The next 28 of May We will be part of the speakers at the first event 2018 of the #BDI Road Bar Show ideas which will start in Bilbao and from there we'll put presence and voice to all the teachings that these months are sharing in Articles ... we are thrilled! 🙂

With so dissappointed, We started this month the second part and we do it again accompanied with photographs of the extraordinary sculptures of fabulous artist Marcelo Wong (eternal thanks again). That said ... We started? Go!

What you do with five hundred million stars?

Las administration. The story and counting. It's hard. But I'm a serious man!”

The Little Prince - Chapter XIII

  1. Like the Little Prince, Sometimes the urge to be heard our voice and get no answer makes us in a desert. It's better to have 5000 followers 50? The obvious answer involves yes, but it is also good never become obsessed with the number and be clear that, more than the amount, which improves the ability to influence, visibility and reputation of our business is quality. This type of 'faithful' are which we call evangelists, because they spread the word. How can we generate this type of followers? Doing what we do best: constantly striving for excellence in our business.

Geography books are the most valuable of all books. They never go out of style. It is very rare for a mountain relocate. We write about eternal things.

But volcanoes can wake

The Little Prince - Chapter XV

  1. The trust It is a bad travel companion. It does not itself, Clear. Too much of this feeling is what it is. The accordance, idem. Trust is a cornerstone essential in any socializing axis and allows us to establish professional links / emotional that are essential for the smooth running of our business, but ... Should we let our guard down and relax? The answer is a resounding NO. Think that things do not mutate, not change, do not evolve is one of the worst mistakes we can make in addition to not being, precisely, prepared for it. Anytime, digital and in person, anyone can question our good work, elaborations, service, Attention, etc ... and generate doubt to put us in check. Nothing is eternal, starting with the way we manage the business.

"Great people will not believe. They imagine that occupy much space. They feel important "

The Little Prince - Chapter XVII

  1. And. The same technology that makes us free also subjects us. It does so indirectly because we nests in social charges where the accused can our personality traits to roam and receive feedback. Last month despuntamos a concept we call Digital ego and would have an equivalent in another like vanity Online. Thus smartphones, which they are an undoubted source of pleasure, and hands also less suitable, son ADM (massive destruction weapons). Superlative personalities can generate in our bar / restaurant imbalances before which we must be prepared. Being the center of the universe is fine and dinner on a Friday night either become the most momentous of your life, as well, but paying payroll is an act of corporate responsibility that can not be affected by excessive fondness care of certain egocentric profiles. Balance hotelier friend, Balance.

The men? I have not seen for years. But he never knows where to find them. The wind carries. They have no roots "

The Little Prince - Chapter XVIII

  1. Lealtad. A un concepto, a un modo, a una marca, a nosotros o a nuestro modelo, a nuestro cocinero, a nuestro barman, al personal de sala… fidelidad. ¿Existe? Si, pero con muchos matices. Marketinianamente hablando, la lealtad de marca se traduce en visitas reiterativas de nuestros clientes que son resultado de un valor percibido, la confianza y el vínculo generado entre nuestros comensales y el restaurante.
    Dependiendo de su grado de satisfacción en relación a nuestra oferta, del valor añadido y de nuestro buen hacer conseguiremos fidelizarlos y quizá, convertirlos en evangelistas. De todas maneras, pensemos en que los clientes son rotativos y tendentes, es decir, que se van a dejar llevar por las novedades y nuevos estímulos que se vayan presentando en el sector, por lo que nuestra obligación será la de siempre pelear para estar en permanente vanguardia aportando valor y creatividad, que también se traduce en los canales digitales.
  2. ¡Pero bueno, no es posible! ¡Tenemos competencia! Pues si amig@s, la tenemos y no es la única que amenaza nuestro negocio. Podemos sumarle a la fagocitación natural hostelera, la nueva creación de establecimientos, el carácter cainita de opiniones/reseñas (teledirigidas o no) que puedan incidir en nuestro ánimo y el cansancio implícito que representa el hallar un modelo nativo de éxito.
    Ya no es que seamos conscientes de que no éramos el único restaurante del mundo. No. Lo que ocurre es que, en algún momento, alguien nos va a recordar que, efectivamente, no estamos solos y que incluso, lo están haciendo mejor que nosotros. Bien, tomémoslo como un revulsivo. Activémonos y volvamos a colocar a nuestro establecimiento en las cotas que merece y por las que peleamos a diario.

Hay que ser paciente. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos”

El Principito – Capítulo XXI

Y se sintió muy desdichado. Su flor le había contado que era la única de su especie en el universo. Y he aquí que había cinco mil, todas semejantes, en un solo jardín.”

El Principito – Capítulo XX

  1. Si, lo es, y más la escrita. Los desencuentros provienen en la mayoría de las veces de fuertes discusiones por alguna opinión mal expresada, o mal percibida, o ambas dos. Nosotros pensamos…, ¿no estamos viviendo en la era de la comunicación? Si a todo, pero, los seres humanos estamos (o no) condenados a entendernos, si bien y quizás no sepamos cómo.
    Como negocio y como responsables de un tipo de comunicación, debemos admitir que todo tipo de comentarios no van a ser de nuestro gusto o parecer. Esto, lejos de minarnos en nuestra tarea, lo que debe de habilitar en nosotros es una apertura a nuevas sensibilidades que tengan en cuenta que, a pesar de que nos esforzamos diariamente en dar una atención y servicios óptimos, quizá hay personas que todavía no son capaces de percibirlo. Es tanto una constante como un desafío.
  2. Frustración. Tal cual. Es posible que seamos conscientes de que estamos haciendo algo mal, pero que el día a día nos supere y evite que le prestemos la atención que requeriría.
    El problema es que llegará un momento en que aparecerá un cliente y nos lo recordará, generando una sensación doble: Por un lado, su mala experiencia y, por otro, nuestra nefasta percepción de lo que ha ocurrido. El que experimenta, tiende a exagerar y nosotros como hosteleros, tendemos a barrer hacia nuestro negocio.
    Debemos ser conscientes de que, si modificamos algo que hacíamos habitualmente, puede generar comentarios y consecuencias digitales. Y no siempre se tiene porqué tratar de algo negativo tipo ‘subir de precio el menú del día’ o ‘el cóctel que más se pide’. A veces, el más mínimo cambio genera en nuestra comunidad sensación de falta de cuidado. Ojo con esto.

Sólo los niños saben lo que buscan. Pierden tiempo por una muñeca de trapo y la muñeca se transforma en algo muy importante, y si se les quita la muñeca, lloran

El Principito – Capítulo XXII

“Las serpientes son malas. Pueden morder por placer

Si, pero es cierto que no tienen veneno en la segunda mordedura…”

El Principito – Capítulo XXVI

  1. ¡Colmillos afilados y bocado al canto! Así es. Si traducimos la mordedura de una serpiente como una mala crítica, reseña u opinión, estamos de enhorabuena… ¿Qué? ¿Cómo? ¿Estáis mal de la cabeza? Bueno, para dedicarse a esto hay que estarlo un poco, pero sí.
    Ocurre que normalmente el hostelero no recuerda (o mas bien, no sabe) que, en la mayoría de las plataformas de opinión, la última palabra es la suya… ¡es vuestra! ¡Sí! Cuando se produce una opinión o reseña no positiva en una plataforma como Google Maps / My Business o Tripadvisor, lo que el potencial cliente va a leer es tanto esa opinión como nuestra respuesta… ¡y nada más! No es un debate. No es un dialogo. No hay turnos de intervención. Somos la última palabra del asunto.
    El ‘veneno’ no admite segundas mordeduras y aquí nosotros somos los que vamos a puntualizar con detalle la situación expuesta de manera que la última percepción que se llevará el lector será la nuestra.

En fin… hemos expuesto 17, pero muchas más reflexiones se nos han quedado en la trastienda.

Lo cierto es que de El Principito podríamos extraer infinitas lecciones pero hemos intentando darle un plus de utilidad para el sector que más nos gusta, en el que sumamos y donde nos sentimos tremendamente cómodos: La Hostelería, motor y alma de la economía de nuestro país.

Recordad que el próximo 28 de mayo nos podemos ver en Bilbao en el evento de #BDI Barra de Ideas Road Show con estas mismas reflexiones (podéis inscribiros aquí) y que estaremos encantados de conoceros y saludaros en persona… ¡Gracias y nos leemos en junio!

¿Los hombres? Los he visto hace años. Pero no se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces”

El Principito – Capítulo XVIII

¿Los hombres? Los he visto hace años. Pero no se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces”

El Principito – Capítulo XVIII

¿Los hombres? Los he visto hace años. Pero no se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces”

El Principito – Capítulo XVIII

¿Los hombres? Los he visto hace años. Pero no se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces”

El Principito – Capítulo XVIII

¿Los hombres? Los he visto hace años. Pero no se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces”

El Principito – Capítulo XVIII

¿Los hombres? Los he visto hace años. Pero no se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces”

El Principito – Capítulo XVIII

¿Los hombres? Los he visto hace años. Pero no se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces”

El Principito – Capítulo XVIII

¿Los hombres? Los he visto hace años. Pero no se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces”

El Principito – Capítulo XVIII

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Comer, Beber, Amar y Trabajar. Nos encanta lo que hacemos. La comida no es tan solo alimento. Por eso, nuestra especialización en hostelería viene acompañada por propuestas profesionales tan sugerentes como la Gestión de Presencia Online, Opiniones, Desarrollo Web, Branding Gourmet, Sonrisa Social o Formación a la Carta. Nos relacionamos contigo y con tus clientes, cuidando y velando para que la relación sea idónea y acorde a tus intereses.

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