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The world's first restaurant specializing in laboratory or synthetic meat opens

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The food industry is very interested in making meat out of date. There are multiple reasons that feed this business movement. Among the most notable is a search for a cruelty free food industry, the urgent need to get mayor sustainability in the sector and fight hunger and malnutrition.

The vegetarian philosophy, Flexitarianism and veganism proliferate around the world as the rights enjoyed by human beings are being extrapolated to animals. More and more people are reducing their meat consumption for ethical reasons.

Despite the fact that the primary sector racks its brains to promote the consumption of meat, the reality is that neither human health nor animal welfare aligns with this message. The WHO already warned years ago about the link between the excess in the intake of meat products and various types of cancers. On the other hand, macro-farms where animals are raised industrially accumulate controversy after controversy: sick animals, abuse by workers, unsanitary crowds, high potential for zoonoses ...

On the other hand, raising animals for meat involves a high cost to our planet. To face the externalities of the industry in terms of pollution, waste of biodiversity, improper land use and similar inefficiencies, scientists proclaim that the price of meat should triple. Clearly, a plant-based diet is more efficient, especially with a view to conserving soil and local water resources.

Added to these two problems is the fact that the world's population is increasing at a dizzying rate. We are expected to be about half a century 9600 million people on the planet. With so many people to feed, and since we have not yet eradicated hunger on Earth, food industry logistics gets tricky.

How to offer enough animal products for everyone? Will there be a way to generate enough meat taking into account the expected demand? There are those who have serious doubts about our possibilities. A clear example: If we all ate meat in the same way that the average American does, we would need almost four planetary areas devoted entirely to livestock.

Market analysts initially advocated the entomophagy or the ingestion of insects and arachnids, or arthropods in general, when it comes to safeguarding the protein intake for the population of the future. However, cultural changes tend to be slower than technological changes. It would be difficult to combat the acquired tastes that in most regions of the globe point towards some disgust associated with eating insects.

Silicon Valley (California, OF. UU.) and Israel have been investing huge amounts of money to find a solution to the difficult dichotomy that the future presents us. The main bet has been the laboratory meat synthetic meat: cell cultures obtained in bioreactors from muscle cells and then printed onto a substrate to obtain a texture similar to that of the meat of a lifetime.

La tecnología existe desde hace años. ¿Por qué no se ha generalizado entonces? El motivo es sencillo de comprender. La primera vez que se sirvió una hamburguesa de carne sintética para su degustación producirla había costado 300.000 euros y dos años de desarrollo.

Aquello ocurrió en un plató de televisión en 2013. 7 años más tarde la situación es radicalmente diferente. El coste se aproxima ahora a los 20 euros por kilo y su producción está suficientemente avanzada como para realizarla en masa.

Así pues, no nos deben extrañar las noticias que nos llegan desde Israel, cuna de la tecnología donde se asienta una de las empresas líderes del sector: Future Meat Technologies.

Los titulares de todo el mundo recogían hace unas meses la apertura del primer restaurante a nivel mundial especializado en carne de laboratorio, concretamente en cepas musculares de pollo.

El restaurante se llama The Chicken y se encuentra adosado a la planta de SuperMeat, la empresa productora de los cultivos celulares.

Los clientes que deseen sentirse pioneros en el mundo de la gastronomía con carne de laboratorio tienen que pedir cita para poder comer en el restaurante. Cuando llegan al local, primero se les hace un pequeño tour por las avanzadas instalaciones de SuperMeat para que conozcan los entresijos del procedimiento mediante el cual se obtiene tan preciado producto. Luego tienen la opción de degustar la carne, que actualmente se sirve como parte de dos hamburguesas de pollo.

Los ítems basados en carne sintética se aderezan con muchas otras opciones más habituales en los restaurantes de todo el mundo. Opciones tales como ensaladas, pastas y postres.

Por desgracia, de momento no todo el mundo podrá acceder al The Chicken de Israel. Los visitantes forman parte de un programa para recaudar opiniones y reseñas antes de lanzar el producto públicamente. Lo bueno es que si se consigue vez para entrar, se puede probar la carne sintética de pollo sin tener que pagar un solo céntimo, el director ejecutivo de SuperMeat, Ido Savir, considera suficiente pago la participación en la encuesta de experiencia del consumidor que los visitantes acceden a completar.

Por el momento los críticos no encuentran diferencias entre la carne de laboratorio procedente de cultivos celulares y la obtenida al sacrificar pollos criados en explotaciones avícolas. Algo que coincide con lo que los periodistas culinarios ya indicaron en 2013. Esa fidelidad del sabor y de la textura es una importante ventaja de la carne sintética frente a los sustitutos cárnicos de origen vegetal, donde el consenso suele ser que es mejor no comparar el sustituto con el original, sino pensar que es un producto alimentario independiente cuyo sabor es bueno, pero no igual al de la carne real.

El segmento de la carne sintética está a punto de romper la barrera de la rentabilidad, y es previsible que a partir de este año comencemos a oír mucho más sobre la tecnología y las diversas marcas que componen este sector y por supuesto, nuevos restaurante que se apunten a esta tendencia creciente.

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Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

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2 Comments

  1. Creo que es algo que a la larga se terminara imponiendo , pero llevara un tiempo bastante largo creo hasta que los consumidores se acostumbre a este nuevo tipo de produccion de carne . No creo que lo vaya a tener facil de imponerese a las tradicionales carnes .

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