fbpx Smiley face

virtual celebrities and automated profiles with millions of followers, new advertising opportunities for restaurants

0

One of the biggest problems that entrepreneurs face when trying to implement their strategies marketing with influencers It is to ensure that the accounts from which you will make the promotions are not artificially doped by using bots or buying followers.

Nevertheless, this interpretation could change soon as they are beginning to emerge and other digital personalities automated accounts with real legions of real followers behind.

We have seen first Japanese YouTube community, where the vtubers they are becoming fashionable. Currently expanding, he vtuber It is a 3D model with anime aesthetic character that replicates the actions and grimaces channel manager through artificial intelligence systems, real-time animation and motion capture.

Other social networks like Instagram They have not been left out of such profiles. In the fashion world, Lil Micheline, a female fictional character played by CGI, It does not exist beyond the social giant servers image. However, with 1.6 million followers, it is clear that this has not prevented the digital chimera has been made with an overwhelming number of fans. Some of doers follow this account on Instagram do not know that really is not a person, others are there for the novelty of the concept, and some people just want to watch the world burn, trolling generally those credulous.

What if some vtuber O instagrammer CGI did a commercial campaign for a company? Certainly triumph, although the use of bots or automation mechanisms is evident in both cases. And this is because it does not really matter how followers are obtained, what really matters is that these are real and participatory.

https://www.instagram.com/p/BzcN6daHeXL/

In the world of restaurants, we have the case study Chris Buetti.

Buetti is a young New Yorker who saw difficulties coping with the costs of their meals away from home. Knowing that food critics and influencers culinary often they eat for free when making shoutouts In the net, He decided to get to work to become one.

Buetti, However, He looked unlikely to succeed organically: your personality, photographic skills and availability of time to work on this particular project did not augur success in the difficult task of becoming a star of social networks.

Fortunately, Buetti already had a job and did not have to worry about economic performance take immediate. further, his academic training as a data analyst and his vast knowledge of programming showed him the way to go.

View this post on Instagram

A post shared by Beautiful NYC (@beautiful.newyorkcity) on

Lo primero en surgir fue un script que siguió las cuentas de 25 000 personas con el objetivo de que estas le correspondiesen. Mientras, en su cuenta @beautiful.newyorkcity iban apareciendo panorámicas de Nueva York, en un principio compartidas desde otros perfiles con créditos, y más tarde usando fotografías de libre uso halladas en los repositorios de imágenes. Pronto comenzaron a aparecer comentarios de forma orgánica, y todo ello mientras el perfil se gestionaba de forma automatizada.

Pasado un tiempo Buetti estaba preparado para dar el salto definitivo. Su programa empezó a recopilar información de contacto de los restaurantes de la zona y tras curar una lista con cientos de establecimientos inició una campaña de marketing por e-mail ofreciendo publicitar los restaurantes a cambio de una comida.

Algunos declinaron la oferta, pues no vieron en el servicio del joven ninguna ganancia, y otros la aceptaron de buena gana: el número de establecimientos que está dispuesto e interesado a intercambiar una acción comercial en las redes sociales por parte de un influencer especializado a cambio de una comida gratuita crece cada año que pasa.

Buetti pasaría poco después a fundar su siguiente aventura empresarial, una consultoría de mercadotécnica especializada en redes sociales desde la cual ofrece pequeñas variaciones de la técnica blackhat que le llevó a dominar las escena gastronómica digital de Nueva York en Instagram. Entre sus 42 clientes actuales se cuentan algunos negocios del mundo de la restauración.

La hazaña de este analista de datos pone de manifiesto un cambio en el entorno de las redes sociales: para ser una celebridad no hace falta ser humano.

Al igual que los perfiles totalmente digitales que subrayábamos al principio, el número de cuentas de Twitter, Facebook e Instagram cuyos propietarios nunca han dado la cara y mantienen las riendas de su privacidad bien aferradas al no haber desvelado sus datos personales va en aumento. Y mientras este paradigma se generaliza, las audiencias van abriéndose a estas cuentas menos personales y centradas en un personaje, y más orientadas al contenido.

Los restauradores no deberían sentirse amedrentados por la ausencia de intervención humana, sería más conveniente evaluar la idoneidad de usar los servicios de estos perfiles para realizar estrategias de marketing con influencers y campañas comerciales en las redes sociales a menor coste. Al fin y al cabo, lo que de verdad marca la diferencia es el engagement o la conexión con el público.

5/5 - (4 votes)

Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

Suscríbete

Deja un comentario