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Discover how music increases tipping in restaurants

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In 2001 the world's newspapers echoed a strange news. Some Farmers put classical music to their dairy cows to increase production. Far from being a myth of the rural world, several scientific studies supported practice. Melodious and slow rhythms work reduced stress in cattle and this, at the same time, producing an increase 3% in volume lactated.

The therapeutic effects, about human behavior and mood They are not unknown. Techniques like music therapy increasingly they are more familiar. But researchers not only cater to the beneficial effects for the body and mind, it is also important to know to what extent they can be modify the actions of a consumer, for example.

The latter scenario comes up short of a research report recently published in the journal Psychology of Music, in which the authors, Annika Beer y Tobias Greitemeyer, present preliminary findings of its investigations under the title “The effects of background music about the habit of tipping in a restaurant: A study in situ”.

In the guild of psychology, the effect of music focused directly to the audience is well known, but researchers at the University of Innsbruk (Austria) intended study If the behavior was changed when the music is in the background, something that just has delved.

Yes there are previous experiences that show, for example, what background music can influence purchase decisions in a restaurant. Research carried out by North and associated in 1999 showed that German songs inciting the acquisition of German wines, and lyrics sung in French did the same with the Gauls wines. Definitely, surprising consequences that deviate from the level of behavior modification that the common people could imagine.

For psychologists no limits. The way in which human behavior is modified depends on a number of hidden factors Matted after the neural circuitry of the brain, result of an evolutionary process that has taken millions of years, and phenological aspects; this is, Those due only to the conditions that have lived individuals (where it has been raised, religious beliefs, environment which has been linked, major events in your life, etc).

These phenological factors are those that can speak prevent deterministic responses and those forced to work with percentages: not everyone has experienced the same and therefore not everyone responds the same way to a stimulus dice.

Restaurants are not a new scenario for this type of work. Previously research has been conducted on the effects of slow music on the sale of alcoholic beverages.

North Team, Five years later, showed that the slow music background makes diners consume food with greater parsimony, which positive effect on the number of drinks that need to accompany the menu.

The real aim of Annika and Tobias work was to demonstrate the impact that music can stimulate prosocial behavior has on the number of people leaving tips in restaurants.

En 2010 ya se había cuantificado el efecto, pero en un estudio posterior de Kämpfe y colaboradores ejecutado un año más tarde se ponía en duda que realmente la música fuese la responsable.

Existen quienes defienden la idea de que los efectos que la música tiene sobre la conducta humana se diluyen en la actualidad debido al creciente nivel de exposición a la música que se experimenta.

Con estos antecedentes, Annika y Tobias se pusieron manos a la obra.

Los tipos de música más rentables

Durante la fase de experimentación se emplearon tres estilos de melodía diferentes: inspiradora, melancólica y neutra. Los sentimientos que despiertan los dos primeros tipos son capaces de estimular el comportamiento prosocial, el espíritu de ayuda al prójimo, y dado que las propinas se entienden justamente como un auxilio para hacer que el trabajo de los camareros sea más rentable o una recompensa por un servicio prestado con excelencia, los investigadores esperaban que tanto la música inspiradora como la melancólica se asociasen con mayores índices de propinas.

Por otro lado, para atender las preocupaciones de algunos otros investigadores, se juzgó que la segmentación demográfica en grupos de edad bien diferenciados podría brindar una perspectiva interesante sobre la teoría de que la población está desarrollando una especie de resistencia a los efectos de la música sobre el comportamiento.

Adultos y ancianos escuchan música en contextos completamente diferentes por lo que las diferencias en el porcentaje de individuos de cada categoría que dan propinas en los restaurantes al escuchar música arrojaría luz sobre las dudas expuestas en otros estudios.

El establecimiento elegido para realizar estudio fue un restaurante especializado en comida austriaca ubicado en Múnich (Alemania). En su carta aparecen además vinos con matices italianos y bávaros. Según la dirección del local, el público objetivo son los comensales de clase media y alta.

Durante dos meses se recopiló información de tantos clientes como fue posible. El horario de apertura (seis días a la semana de 18:00 a 22:30 horas) fue la principal limitación en cuanto al número de participantes. El muestreo se realizó con 813 personas, de las cuales 277 realizaron los pagos (pese a que la muestra representaba de igual manera los dos géneros, los hombres eran los principales encargados de saldar la cuenta).

Para poder observar diferencias en cuanto a la edad se dividió la población en dos grupos según la edad de jubilación (65 años).

Finalmente, las canciones fueron asociadas a cada una de las emociones previamente establecidas por personas ajenas al estudio, y todas las canciones eran desconocidas.

Annika y Tobias, tras un arduo trabajo de entrada de datos y análisis de los mismos, pudieron demostrar que las personas jubiladas eran susceptibles al estímulo prosocial derivado de la música de fondo inspiradora y melancólica, siendo el efecto más patente en el primer caso. Para un tique medio, que en el restaurante alemán supone unos 100 euros, las propinas de los ancianos fueron 4 euros mayores que las que dejaron aquellos que aún se encontraban en edad de trabajar.

Si pensabas que los beneficios de la música en los restaurantes se limitaba a crear un ambiente y una experiencia memorable para el usuario, estabas equivocado. La música puede estimular los comportamientos prosociales en aquellas personas con mayor empatía, en los clientes que no escuchan mucha música y en los comensales de avanzada edad.

Tener esto en mente puede repercutir en nuestras ganancias. La música lenta, inspiradora y con lírica prosocial podría convertirse en uno de los principales aliados de los restauradores.

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Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

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