fbpx Smiley face

Food delivery robots triple in universities and grow in restaurants

0

To overcome the restrictions imposed to combat the SARS-COV-2 restaurants are exploring the benefits of food new technologies. One of the most promising is, definitely, the robotic, that has application in all areas of restaurants, from the kitchen to the living rooms, transcending even beyond the walls that define the premises.

No, it's not an exaggeration. The robotics for restoration a hole has also been made in the streets, more precisely like Casting robots.

Delivery robots are actually small autonomous vehicles capable of navigating short distances on the sidewalks, avoiding pedestrian traffic and possible obstacles that may complicate the journey. in EE. THE. have been in operation for years, mainly in more or less controlled environments and under the umbrella of a pilot project. This is the case on college campuses, as discussed below.

Some other models, Nevertheless, they are advanced enough to operate without problems in the middle of the city and there are even those that manage to cooperate with authentic autonomous vehicles to cover greater distances. However, the ones that are reaping the most success are the small autonomous models designed with small routes in mind.

An example of the success obtained is at the University of Berkeley (California, OF. UU.), where students can receive an order executed remotely thanks to the Kiwibot, one of these delivery robots. They have been operating on the Californian campus for a long time, but the coronavirus crisis has brought a change with it: the number of units that go through the university has tripled.

This is largely due to the fact that young people do not want to change their consumption habits, but given that they are studying tertiary education and are well aware of the dangers of a highly contagious and barely known virus, prefer not to attend in person the restaurants they had been visiting prior to the coronavirus pandemic.

To be able to continue enjoying your meals on campus, without going back to their bedrooms or houses, nor have to bring pre-cooked food from home, there has been no choice but to considerably increase the fleet of robots that walk through the university area.

The Kiwibot model that you see now around the campus is not the same as it was a few months ago. It has undergone some changes to adapt to the times.. And it is that although the distribution of food to predefined delivery points via robot allows maintaining the social distancing measures imposed by local administrations, does not solve another problem that also has its relevance: shared contact surfaces.

Para minimizar los riesgos que el servicio robotizado pueda tener, los desarrolladores del modelo lo han equipado con gel hidroalcohólico para que los clientes puedan lavarse las manos antes de abrir la cámara que contiene su pedido. David Rodríguez, directivo en la empresa desarrolladora apunta que la gente ve al Kiwibot como un elemento más seguro que les permite disfrutar de sus platos favoritos de forma rápida y cómoda, al mismo tiempo que cuidan su salud y la de los demás.

Kiwibot ha conseguido llamar la atención también de nuevos socios. Es el caso de Jerry Wang y Wendy Warren, copropietarios del Paper Moon Coffee Co. de San Jose. Después de observar la enorme demanda que han suscitado los servicios de reparto domiciliario de comida entre la población durante los periodos más duros de la cuarentena, los dueños de la cafetería se percataron que Kiwibot les permitía llevar su café adonde fuera necesario y además se conseguía eliminar una interacción humana al prescindir del repartidor que, en caso de contar con Deliveroo, Uber Eats o cualquier otra empresa especializada en reparto para restaurantes, tendría lugar al realizar la entrega.

Desde hace unos meses están trabajando con el pequeño robot de reparto y no podrían estar más contentos. Destacan especialmente la limpieza del sistema, la fiabilidad, la velocidad y, por encima de todo, la capacidad que tiene el dispositivo para recuperar la confianza de la clientela. Una clientela que en gran parte se siente desorientada, confusa y paralizada por la falta de información, poca fiabilidad y escasa transparencia que existe en el país americano.

Kiwibot no es la única marca que se está beneficiando de la complicada tesitura actual. El Steins Beer Garden de Mountain View también tiene un robot de reparto ahora. Se trata de la unidad robótica Starship de Starship Technologies, una empresa tecnológica emergente afincada en la ciudad de San Francisco que, de acuerdo a declaraciones de su cúpula directiva, también está haciendo frente a una enorme demanda.

Y exactamente lo mismo le ha ocurrido a otra empresa de la zona, enfocada también al mundo de los robots para restauración. Bear Robotics, una pequeña compañía formada recientemente, tiene que atender un número de pedidos que apenas puede suplir.

Los robots de reparto han demostrado contar con una tecnología suficientemente avanzada como para realizar el cometido para el que fueron diseñados, sin importar las circunstancias. Sin embargo, los principales dinamizadores de su adopción son externos. Su adopción se está viendo beneficiada por la pandemia, el distanciamiento social, los salarios al alza de los repartidores, y los escollos legales a los que se enfrentan en este preciso momento las compañías de reparto domiciliario de comida; sin embargo, los propios robots también están sujetos a estricta normativa y vacíos legales todavía sin legislar.

En cualquier caso, todo apunta a que serán más frecuentes en nuestras calles con cada año que pase.

5/5 - (1 vote)

Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

Suscríbete

Deja un comentario