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Suscripción a restaurantes: el modelo Netflix que ya causa furor en EEUU

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En el mundo de la hostelería cada día es una nueva oportunidad para reinventarse. Los sistemas de suscripción digital han debido inspirar a las grandes marcas de la restauración organizada, porque en esta nueva vuelta de tuerca han decidido adoptar y adaptar este modelo de negocio a su modo de operación habitual.

Las suscripciones en materia de alimentación no son algo nuevo. Existen tiendas de importación de productos extranjeros que empaquetan ítems selectos mediante de un sistema de cajas misteriosas que envían mensual o trimestralmente.

Durante la pandemia, algunos establecimientos de menor entidad se lanzaron a la aventura con el reparto de kits de cocina, paquetes de ingredientes con todo lo necesario para cocinar un plato.

También hemos sido testigos de productores del sector primario y tiendas de alimentación que ofrecen suscripciones para recibir vegetales y frutas locales o productos que no llegan a los estantes de los supermercados por tener alguna imperfección que los invalida para su venta.

No obstante, lo destacable de esta nueva hornada de restaurantes que ofrecen suscripciones es su tamaño. Por ejemplo, la cadena Taco Bell, famosa taquería en EE. UU. y fuera de allí, se ha sumado recientemente a esta moda con un proyecto piloto muy interesante.

Una suscripción para el cafetito de la mañana

La cafetería Pret a Manger es una cadena británica fundada en 1986 con presencia en Reino Unido, Estados Unidos, Francia y Hong Kong. Se trata de una operación de media envergadura. Cuenta actualmente con 1400 empleados y factura algo más de 500 millones de euros en los ejercicios prepandemia. McDonald’s se ha interesado por la firma y ha adquirido ya un 23 % de la compañía.

Ahora, Pret a Manger está capitalizando sobre los cafés del desayuno que los americanos tanto aprecian en sus ajetreadas vidas. Para robar un poco de mercado a Starbucks, han instaurado un servicio de suscripción en las ciudades de Nueva York y Washington D. C. El principal objetivo de esta iniciativa es explorar las bondades de este sistema en el mundo de la restauración, pero también encauzar la clientela para que traiga negocio recurrente: la fidelización es una macrotendencia que el sector se toma muy en serio.

La suscripción, bautizada con el nombre de Pret Coffee Subscription, ha llegado a Norteamérica después de ser testada inicialmente en RU, donde los resultados fueron satisfactorios. Los estadounidenses que se quieran acoger a la prueba pueden hacerse con la suscripción Premium Plan por 29.99 dólares. Gracias a ella, podrán tomar hasta cinco cafés o infusiones al día.

Dentro de este plan se incluyen todos los cafés de especialidad, incluidos lattes, capuccinos, espressos, mezclas especiadas, caramelizados o con sirope y demás. Por incluir, incluye has los cafés ecológicos procedentes de explotaciones éticas tanto social como ambientalmente.

A quienes este importe mensual se les haga un tanto cuesta arriba podrán decantarse mejor por el Classic Plan, algo más barato (19.99 $,) pero con menos beneficios. Sin embargo, en esta ocasión, solo los tés y cafés más simples estarán a disposición de los clientes.

En todo caso, independientemente del servicio contratado, los suscriptores pueden deleitarse con algunas opciones extras como añadir hielo o leche a sus pedidos sin coste adicional.

Pret a Manger pretende repetir el éxito de la suscripción a cafés de JAB (filial de Panera), que ha reunido más de 500 000 suscriptores en lo que va de año, y reponerse así del batacazo que ha supuesto la pandemia para su funcionamiento: los resultados de 2020 se hundieron un 86 % respecto al año anterior.

Un taco al día es toda una maravilla

Las experiencias de JAB y Pret a Manger son muy informativas, no hay duda. Sin embargo, los resultados que obtenga Taco Bell con su proyecto Taco-a-Day serán los que afiancen si este modelo de negocio se asienta o no en el mundo de la restauración organizada.

Taco Bell no puede considerarse desde ángulo alguno una operación de tamaño medio. Como parte del conglomerado Yum! Brands, la marca tiene presencia en medio mundo, con especial énfasis en América, Europa, Asia y Oceanía. Contrata a más de 150 000 personas, repartidas en 6500 establecimientos en EE. UU. y tantos otros por doquier. Es una de las marcas de comida rápida más importantes del planeta, de ahí que cómo evolucione su proyecto sea de sumo interés para todos.

Con el nombre de Taco Lover’s Pass, el programa se ha puesto en funcionamiento en algunos locales del estado de Arizona. El sistema estará disponible hasta el 24 de noviembre. Acto seguido, se evaluará la viabilidad del proyecto con vistas a expandirlo por el resto del país. El coste de la suscripción es de diez dólares y quienes tengan el pase en su poder podrán disfrutar de un taco al día sin ningún coste adicional.

No todos los productos de la casa están disponibles en el Taco Lover’s Pass; no obstante, sí una gran mayoría. Entre los ítems canjeables, cabe destacar los Spicy Potato Soft Taco, y los Crunchy Taco, Doritos Locos Tacos y Soft Taco tanto en versión clásica como Supreme.

Taco Bell también ha puesto al alcance del cliente una suscripción de menor rango. Su coste de cinco dólares es de lo más tentador, aunque esta solo está disponible en algunos locales como reclamo para fomentar el tráfico en ellos.

En cualquier caso, dado que los tacos más baratos del listado ofrecido valen 1 $, no hace falta ser un fanático de Taco Bell y visitarlo todos los días para amortizar el pase. Basta con pasar por allí unas 10 veces (menos si se escogen tacos más caros, como los Doritos Locos Tacos Supreme de 2.89 $) a lo largo de los 30 días que dura la suscripción para recuperar el valor invertido en el Taco Lover’s Pass completo.

Otros restaurantes que también prueban con los servicios de suscripción

Un local de tapas ubicado en San Francisco (Los Ángeles) ha promocionado una caja de degustación valorada en 44 $ que está cosechando gran éxito. El Lopo, así se llama el local, ha visto cómo su volumen de negocio se revigorizaba. El propietario del establecimiento, Daniel Azarkman, está encantado. Desde su perspectiva, la caja de degustación se ha convertido en la experiencia normal de su clientela, por lo que su estrategia de upselling ha funcionado a las mil maravillas.

En el restaurante BJ’s Restaurant & Brewhouse han probado algo muy parecido. En su restaurante cervecería, han optado por ofrecer una selección bimensual de cervezas por 30 $. ¿Lo mejor de todo? Estas cervezas solo están disponibles a través de este servicio, por lo que la disponibilidad limitada ha animado a más consumidores a hacer desembolsos extra en sus más de 200 restaurantes de la costa pacífica de EE. UU.

Las primeras experiencias con el modelo de suscripciones en los restaurantes están siendo todo un éxito y es muy probable que, con el buen rendimiento que se les augura a Pret a Manger y Taco Bell, estas opciones sean cada vez más habituales en los restaurantes de nuestro entorno.

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Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

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