La crisis del coronavirus ha tenido un profundo efecto sobre el rendimiento econĂłmico de los restaurantes. Confinamientos, cuarentenas parciales o totales, y limitaciones de aforo han llevado al lĂmite a muchos negocios del sector. Algunos de los restaurantes que poblaban nuestras calles ya no volverán a abrir.
Para sobreponerse a estos difĂciles momentos, el objetivo prioritario de los profesionales de la hostelerĂa es recuperar la confianza del consumidor. El cliente debe saber que se está haciendo todo lo posible para combatir el SARS-CoV-2 en el establecimiento y que su salud no está en juego.
Son muchas las formas en las que esto se está logrando. La filosofĂa contactless es, sin lugar a dudas, la que mayor relevancia está teniendo. Ahora, algunos restauradores están mirando más allá y exploran nuevas vĂas para garantizar que sus locales sean cien por cien seguros. Para ello se han fijado en la tecnologĂa hospitalaria y cĂłmo puede esta aplicarse al entorno del restaurante.

Un claro ejemplo de este cambio de paradigma es el caso de la chef Dominique Crenn, condecorada con numerosos galardones gastronómicos y afincada en la ciudad de San Francisco (California, EE. UU.) donde regenta el restaurante Atelier Crenn, un local con 10 años de historia sobre sus cimientos y que además ha sido premiado con tres estrellas Michelin.
2020 ha sido mejor año para Dominique en comparaciĂłn a 2019. En 2019 la chef pasĂł una larga temporada hospitalizada a causa de un grave cáncer. Durante el tiempo que durĂł su ingreso se percatĂł de que los hospitales y los restaurantes tampoco son tan diferentes. Con esta epifanĂa, Crenn decidiĂł que harĂa de su establecimiento un lugar mucho más seguro desde el punto de vista sanitario.
Este propĂłsito la llevarĂa a enfrentarse a la crisis del coronavirus de 2020 desde una posiciĂłn ventajosa, pues la restauradora contaba con los conocimientos necesarios para albergar a su clientela en el comedor del Atelier Crenn sin ningĂşn tipo de riesgo.
La clave de su éxito está en una unidad de desinfección por luz ultravioleta. Los rayos UV tienen un demostrado efecto viricida. Según estudios recientes una exposición de tan solo 30 segundos es capaz de desintegrar el 95% de los viriones que causan la COVID-19.

Crenn se hizo con una costosa pieza de tecnologĂa hospitalaria de R-Zero, el Arc UV-C, una columna emisora de luz ultravioleta que puede desinfectar el flujo de ventilaciĂłn en espacios de hasta 450 metros cuadrados.
No obstante, los visitantes que se acercan al Atelier Crenn para probar la sabrosa veloutĂ© de calabaza, la trucha especiada con guarniciĂłn de hortalizas a la plancha y purĂ© de manzana, o los papardelle con ragĂş de hongos nunca entran en contacto con el aparato. Esto se debe a que las radiaciones UV-C emitidas no son seguras para las personas. Por ello, el R-Zero Arc UV-C solo se coloca en el salĂłn entre los diferentes turnos de llegada. Los minutos en los que el sistema permanece en funcionamiento son garantĂa suficiente de que el espacio se mantiene libre de coronavirus y otros patĂłgenos.
De acuerdo con el equipo del Atelier Crenn, al considerar las dimensiones del establecimiento y los ciclos de renovaciĂłn del aire del edifico, resulta que tan solo siete minutos de funcionamiento bastan. El potencial del aparato es inusitado.
Pero igualmente inusitado es su precio. Con un coste de adquisiciĂłn en torno a los 20 000 euros, es una inversiĂłn que no todos los restaurantes pueden acometer. Aun asĂ, los beneficios son incuestionables, y por ello han aparecido servicios de alquiler especializados en este tipo de aparatos. Los restaurantes que lo soliciten pueden hacer uso del sistema de desinfecciĂłn por rayos ultravioleta con un precio de 17 dĂłlares por sesiĂłn.

Sherry Villanueva, asociada del Hospital Acme de la cercana ciudad de Santa Barbara y propietaria de varios restaurantes, insiste en que el sistema es mucho más barato que contar con mano de obra adicional que permita higienizar y desinfectar el restaurante de acuerdo a los estándares impuestos desde la administración gubernamental.
Estas columnas irradiadoras no son los Ăşnicos aparatos basados en tecnologĂa hospitalaria que están apareciendo en los restaurantes. En el restaurante Corvino de Kansas, la propietaria, Christina Corvino, decidiĂł consultar con un epidemiĂłlogo antes de reabrir una vez hubo amainado la primera ola del coronavirus.
El epidemiĂłlogo que la atendiĂł le entregĂł una lista itemizada con los diferentes aparatos que salvaguardarĂan la salud de sus futuros clientes, organizada por orden de importancia y coste econĂłmico. Entre los aparatos más importantes se encontraban los filtros ULPA y los ventiladores forzados, dos equipos que forman parte de los circuitos de ventilaciĂłn en los hospitales.
Los filtros ULPA, superiores a los habituales HEPA, tienen una mayor eficacia y además retienen partĂculas de apenas unos pocos micrones. Esto impide la libre circulaciĂłn de virus y bacterias por los conductos. Por su parte, la ventilaciĂłn forzada permite que el aire se renueve con suficiente celeridad en las estancias cerradas. Esto a su vez tiene un efecto muy positivo en la lucha contra el SARS-CoV-2 pues elimina del lugar las gotitas en suspensiĂłn que pueden portar al virus y servir como vector de la enfermedad.

En el Corvino se decantaron al final por un sistema acoplado al HVAC preexistente. Instalaron un ionizador bipolar de punta de aguja en cada circuito, con un coste de 1000 dĂłlares por unidad. Este gasto era subvencionable dentro de un fondo PPP (Paycheck Protection Program) englobado dentro de la Ley de ayuda, alivio y seguridad econĂłmica contra el coronavirus (CARES Act), por lo que no supuso un gran esfuerzo para el restaurante.
Estas tecnologĂas que suenan a ciencia ficciĂłn en el mundo de la hostelerĂa existen desde hace dĂ©cadas en otras industrias. Especialmente notable es el caso del mundo hospitalario y de las fábricas de productos de alimentaciĂłn. Con la nueva normalidad que ha traĂdo consigo el coronavirus, toda esta tecnologĂa hospitalaria y demás avances en seguridad, salud, higiene y desinfecciĂłn comienzan a trasvasarse al mundo de los restaurantes.
Quienes ya se han atrevido a realizar el desembolso inicial demuestran estar muy contentos con su decisión. Todo apunta a que columnas emisoras de rayos UV, ionizadores y filtros ULPA quizás pasarán a formar parte del mobiliario habitual de los restaurantes más selectos.




There are 4 comments
Buenos dias,
Me pareciĂł muy interesante el artĂculo.
Quisiera comentaros que desde hace unos meses estoy siguiendo un sistema que creo deberĂa implantarse en todos los locales posibles para evitar «malos aires», poder dar una ocupaciĂłn normal a los locales y ahorrar consumo energĂ©tico en la climatizaciĂłn, a travĂ©s de la ionizaciĂłn. En estos meses el sistema se ha certificado e inicia su introducciĂłn en el mercado español, en muchos ámbitos. Creo que es muy interesante conocerlo
Nosotros somos interioristas especializados en hostelerĂa, por lo que nos preocupa, y mucho, la estabilidad fĂsica de los locales, y la seguridad de sus clientes y personal. Jordi Cuenca.
Muchas gracias Jordi por tu aportaciĂłn
Gracias por informaciĂłn de calidad
Muchas gracias!