fbpx Smiley face

¿Adiós a las reseñas falsas en los restaurantes con el Real Decreto-Ley 24/2021?

0

Una de las quejas más habituales entre los hosteleros es la problemática para gestionar las reseñas falsas en internet. Los agregadores de reseñas online son ajenos al negocio, por lo que los dueños de los restaurantes tienen un control limitado sobre ellas. Aunque páginas como TripAdvisor, Yelp o Google tienen filtros complejos que minimizan el número de reseñas falsas que aparecen en sus webs, tan solo es necesario que una opinión sea verdaderamente dañina para poner en un brete al restaurante.

Además, en muchos casos, los profesionales del sector han de ponerse en contacto con el servicio de atención al cliente de dichas plataformas. Y este servicio es, por no decir muy deficiente, por lo menos subóptimo.

La Unión Europea cuenta con una ley exhaustiva que amonesta la publicación de reseñas y opiniones fraudulentas. Se trata de la Directiva Europea 2019/2161. Por desgracia, son los estados miembros los que deben legislar a nivel nacional para que lo estipulado en la directiva se cumpla. En el caso de España, muchas de las normas que se contemplan en la Directiva Europea 2019/2161 no aparecen recogidas en Real Decreto Legislativo 1/2007 o Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, ni en ningún otro.

Por suerte, esta ley y otras han visto su texto refundido a través del Real Decreto-Ley 24/2021, aprobado el 2 de noviembre de 2021 pero vigente desde el 28 de mayo de 2022. ¿Qué cambios supone esta actualización de la ley española?

El Real Decreto-Ley 24/2021 y las reseñas falsas

La modificación que recién entra en funcionamiento transpone la Directiva Europea 2019/2161. Obliga a que las «reseñas publicadas [hayan]sido realizadas por consumidores y usuarios que han utilizado o adquirido realmente el bien o servicio», siendo la empresa responsable de «facilitar información clara a los consumidores y usuarios sobre la manera en que se procesan las reseñas». Este es un mecanismo que ya existe en el e-commerce; sin embargo, está insuficientemente instaurado en el sector hostelero.

Con este cambio, se ofrece un marco legislativo en el que publicar reseñas falsas se convierte en un hecho delictivo. Como mínimo, es esperable que sirva como disuasión, aunque los casos más flagrantes acabarán, sin duda, en los juzgados.

Para que las empresas que se involucren en estas actividades ilegales no queden impunes, se ha editado el texto de una ley asociada, la Ley 3/1991 o Ley de Competencia Desleal.

Efectos de la Ley de Competencia Desleal

La Ley de Competencia Desleal añade tres nuevos apartados en el artículo 27 que, ya ahora mismo, se consideran prácticas comerciales engañosas desde el punto de vista legal. El primer apartado solo afecta a los restaurantes con espectáculos en vivo que vendan entradas a través de sistemas informáticos: el uso de bots para acaparar entradas para la reventa no está permitido.

Los apartados siguientes, el siete y el ocho, son más interesantes. El siete impide la publicación de reseñas presuntamente atribuibles a personas que han usado el servicio del restaurante si no se ha comprobado con certeza que, en efecto, los autores de esas opiniones son exclientes. Esto ilegaliza los ataques con reseñas falsas entre restauradores rivales. Por su parte, el apartado octavo deslegitimiza la compra de paquetes de reseñas falsas e incluso el encargo de las mismas. En consecuencia, las promociones black hat serán punibles por vulnerar el derecho a la libre y leal competencia.

En general, la idea es que el consumidor esté más protegido que antes. Como resultado colateral, el restaurador honesto sale ganando, pues las reseñas falsas serán cada vez más infrecuentes. Habrá que esperar algo de tiempo hasta ver cuál es el efecto real de la entrada en vigor de estas leyes, decretos y modificaciones.

4/5 - (2 votos)

Sobre el autor

Artículo realizado por el equipo de redacción de DiegoCoquillat.com. Cuenta con profesionales tanto en el terreno de la hostelería, gastronomía y turismo, como en de las nuevas tecnologías e innovación.

Suscríbete

Deja un comentario